Emotivo adiós a la ‘voz de Cotopaxi’

Bastaba solo con escuchar su voz para saber que se trataba de Luis Hidalgo, más conocido como ‘Luchito’ Hidalgo.

Hoy lo llaman el ‘animador del pueblo’, quienes lo conocieron destacan no únicamente el carisma y autenticidad de su voz, sino su humildad. Animaba eventos galantes de reinas de la provincia, reinas de barrios, 15 años, matrimonios y en muchos casos no lo hacía por dinero.

Cuando entregaba sus tarjetas se presentaba como ‘El maestro’. Este hombre multifacético falleció el lunes, en Quito, a causa de un infarto cerebral, pero no se fue sin celebrar el Día del Maestro, el jueves 13 de abril.

En la calle, según Sandra Acurio, comerciante, saludaba con todo el mundo, “era un hombre que cuando caminaba por la Juan Abel Echeverría se demoraba en llegar a El Salto una hora, porque la gente se le acercaba a conversar”, comenta.

“Un hombre ejemplar”, para sus hijos Cristian y Jair, pues fue padre y madre, “lavaba ropa, nos preparaba para ir a la escuela, cocinaba y nos cuidaba como nadie”, recuerdan.
Esto ya que desde muy pequeños quedaron al cuidado de su padre, después de una separación.

Cristian Hidalgo, hijo mayor, se mostró orgulloso de haber conocido la esencia de su padre que “fue un artista completo”.

“Más allá de cantar, animar programas, trabajar en radios, tenía hermosa letra, dibujaba espectacular y bailaba”, relata entre risas pues dice que quizá el cantar no era su fuerte pero no le importaba si le salían gallos. “Él se lanzaba y si le dabas un micrófono no lo soltaba”.

Para Jair Hidalgo, su padre fue su todo y será su mejor recuerdo, “mi papá fue un hombre completo, el fue animador de las fiestas por eso no lo queremos despedir con tristeza en el corazón, sino con la alegría de su legado”.

Los hermanos coinciden en que Luis fue un ‘shairuco’ de corazón, pues nació y creció en su Barrio San Sebastián inclusive fue fundador de un grupo juvenil, bailaba en un grupo de danza y fue catequista.

Jair dice que quedaron muchas cosas pendientes, pues hace poco como presintiendo lo que le sucedería, decidió bautizar a su hija de ocho años de edad (de un segundo compromiso) y le cantó una canción especial ‘Mi niña bonita’ que también la quería cantar cuando cumpliera sus 15 años. Lo que queda pendiente, pero sus hijos esperan cumplir su deseo.

Homenaje


Luis Hidalgo tenía 55 años de edad, trabajaba como maestro en la escuela Abdón Calderón en la parroquia de Aláquez, en donde ayer se le realizó un homenaje sentido. Ya en la Funeraria Nacional se observó a maestros, artistas, cantantes, intelectuales, políticos entre otros que llegaron a darle el último adiós. Para hoy a las 15:00 se desarrollará la misa en el barrio San Sebastián y sus restos se trasladarán a San Felipe. (MG)

fuente:http://lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1102050350/-1/Emotivo_adi%C3%B3s_a_la_%E2%80%98voz_de_Cotopaxi%E2%80%99_.html