Una escuela que llega a las nubes

Un frío que cala en los huesos y una neblina espesa en la que es imposible observar un metro adelante, es el ambiente en el que varios estudiantes que pertenecen a la unidad educativa del milenio Chone en Angamarca deben estudiar. Esta unidad educativa que está funcionando con 90 estudiantes cuando su capacidad es de 650  tiene sus amplias y moderas aulas vacías.

¿Qué es lo que ocurre porque no quieren estudiar aquí?, según Oswaldo Guamán, presidente del gobierno parroquial de Angamarca, este problema se produce porque la institución se encuentra a 20 kilómetros de la cabecera cantonal.

Además de esto los moradores aseguran que el lugar de la construcción no es óptimo para la educación de los menores, puesto que la escuela está ubicada a 4 mil metros sobre el nivel del mar, y es una zona extremadamente fría. “Pareciera que no se planificó que únicamente se construyó sin pensar  en cuantos niños hay en las comunidades y a que distancia están sus viviendas”, dijo Mercedes Charco, Moradora de la comunidad Pigua Quindigua.

Charco dijo que para los niños es imposible recibir clases en esta unidad, puesto que en los alrededores no hay nada, es un clima extremadamente frío y las aulas al estar vacías, “son congeladores”.

Antes de que esta obra se construya los habitantes de las comunidades  Pigua Quindigua; Llallachi, Cutsupan, y Sunikilak Mocata manifestaron su desacuerdo con la obra pero ellos aseguran que fueron ignorados y se construyó.

En Cotopaxi, más de 100 instituciones educativas cerraron sus puertas desde el 2008 al 2014.

En Pujilí del 2008 al 2014 se cerraron 27, y según Guaman en esta comunidad tres instituciones educativas dejaron de funcionar, cuyos edificios pudieron ser repotenciados y equipados para trabajar. “Ahora esas construcciones se llenan de polvo, mientras que los habitantes prefirieron migrar antes que quedarse en esa escuela”, dijo el Presidente. (NA)

fuente:https://lahora.com.ec/cotopaxi/noticia/1102104055/una-escuela-que-llega-a-las-nubes